martes, 4 de febrero de 2014

We Are Alive

Como poseída, marcada por dios, sentada imaginando todo como es y sin saberlo, termino el día, me termino a mi, me siento a recoger mis sombras, un té caliente con miel suave y delicada (lo pone en el envase) y un globo de más. Dos porros, un botellín y una caña. 
Arreglado mi entorno con un parche de ayer a hoy, de antes a ahora y pa mañana ya no hay.
Todo tranquilo con la fracción de tiempo suficiente para escuchar esto, para escribir esto.
We Are Alive.
Eso suena y juro por Dios que no necesito más.
No todo va como quiero, pero no se trató nunca de eso, se trató de dibujar y se dibuja con carbon y se hace carbon yendo blanco y explotando y siendo bebido y exprimido y prendido y reinventado. 
Una vez carbon todo se dibuja y cualquier calma es buena tras esa tempestad.
Esta calma puedo sentir como me mira.
Puedo sentir como me espera.
Me quiero quedar en esta calma y aun estoy empezando a dibujar.
Supongo que siempre pasa igual.
Pero no pesa siempre igual, eso te lo digo.
Te miras al espejo y te susurra:
No te da miedo, siempre que me ves, ver a una distinta…
Lo pienso por un segundo y al siguiente se que no.
Se que así es como lo estoy haciendo bien.
Cada día una distinta, conversación con el espejo, siempre responde la real. Todo bien.
Ahora no solo es que puedas permitirte ser quien eres, es que te lo debes, por el desencadenamiento que provocó una definición tan pronunciada. Y aunque ahora te difumines como sepas. Te debes ser.
Tienes que hacerlo. La sangre nunca en vano. Siempre en vena el corazón querido.
Siempre todo siempre cerca. Lejos lo que nunca pueda ser.
Supongo que siempre me precipité, supongo que nunca quise pasar la penitencia de la paciencia del saber qué hacer y saber que es imposible y aun sabiendo que se puede, no querer hacerlo porque sabes que se te irá la vida. Aun ni lo has hecho y ya te duele de pensarlo, porque pensarlo es casi hacerlo y sabes que las lineas son muy finas. Pero te dejas. Porque vuelve a sonar.
Ya no confías, pero juegas a que lo haces cuando quieres.
Sabes que solo así recibes de seguro aun que sean palos y sabes que hasta eso adoras de quien sea que merezca que tu juegues confiar. 
Las ideas siempre en las idas y venidas, te sientas y lo ves pero no puedes tocarlo.
Tratas de reunir los trozos tras el estruendo.
Amas al estruendo pero a posteriori.
Amas recoger los trozos y ver que siempre puede ser factible.
En el mismo sitio de siempre y haciendo lo que nunca.
Y seguro que si me ves ni me conoces, le digo a antes de ayer.
Ayer no quiere saber nada.
Yo de mañana tampoco. 
Hoy me sonríe y me muerde, y yo no quiero saber mas.
Estoy haciendo todo lo que ellos me quieren hacer creer que no se puede.
Mi vida se va pero nunca se aburre.
Miles de ojos en el centro de mi frente.
Yo relajada dejándolo fluir pero sin saberlo.
Si pienso en que fluye, rompe.
Y las interrogaciones vuelven.
Suena raro, cambias. 
Quieres humo, un poco más, así todo va bien.
Se entrelaza todo.
Vibra bien.
Pronto mas alla. 
Desde siempre viste el horizonte millas luz allá de los demás de cualquier parte.
Coge muestra y dala.
Llega mide y vuelve y no hará falta ni soplar.
La velas se apagaran solas.
Y todo en su sitio.
Y tu en tu galaxia.
Y yo tu vecina.
Y las dos preciosas, repletas de estrellas, que somos nosotros todos estos siglos. 
Siempre, cerca, pronto, todo, ya. 
Nunca se como acabarte porque nunca quiero, y creo yo que ese el truco.
Otro día más de cerca y lo mismo te me engullo todo. 

A veces no quiero salir porque no estoy.




No hay comentarios:

Publicar un comentario