Ordenando ideas me fijo en que las bombillas sueltan chispas, todo demasiado eléctrico y fugaz... El tiempo es confuso, inconstante, traicionero, un delincuente. Los cuerpos, sus historias, sus fallos y las caras... El fuego de unos ojos ciegamente vivos. El oído falso sordo. El real, con hipersensibilidad, aguda.
Huyo de mis límites y las palabras me encierran. Aprieto músculo pero cerebro expande y no puedo sujetarlo más. Ahora lo recuerdo todo. Va a acabar conmigo. Todo lo que les decía me lo decía realmente a mi. "Deberías de saberlo" era en realidad: "Debería de saberlo" debería de reconocer los sabores camuflados, los dolores ocultos, solapados, apestosos y asesinos. No soy nadie. No pretendo nada. Crecer a partir de un suelo soñado, no interferir y hacerme invisible ante la enfermedad del no-ser. Siempre estuvo y también retuvo. Siempre rondando. A la vuelta de la esquina. Siempre. Putas y camellos y gente de anuncio por el camino. Y jefes de nada. Y malos para todo. Quiero desarmarme, gente desnuda, adeptos de sus propias muertes. Soy matiz y Matrix, pincelada difusa de color rosa roja color sangre... Soy aveces nube y aveces cloaca, soy todas esas caras y quizás alguna más, trozos de alucinación, faltas, les miro los ojos tuertos, les veo el juego y paso desapercibida, deprisa, mirando de frente eso sí. Sonriendo de cuando en cuando, recordando las piedras, el recorrido y el estado del agua de mi vertiente todos estos siglos. Ahora en mi propio océano. Naufraga feliz y fuerte. Paciente y generosa. Esposa perfecta para un ser que apuesta siempre por lo nuestro. Ser que me habita y me guía como buenamente me dejo. Sé que mi carne estaba herida ya, contaminada huele a débil. Mi sabor es un buen cocktail. Tratos para encontrar ingredientes reales. Ya te vomite mil veces. Se que hay sabores que no siempre fueron míos. Se que la esencia vive donde todas mi semillas muertas.
Noto al sol como me abraza cuando salgo dispuesta a matar por una gota de mi propio oxígeno. Ahora responde por mi el miedo. Los árboles me protegen del sol y de la lluvia. Si tengo frío y al sol le valgo en ganas, me abraza, como padre de prestado. Camino sin propósito por el placer de estudiar a mis iguales. Me fijo en cada detalle de una sola vez. La aspiración del ser. Saturación del mismo medio. Ese golpe en el ojo bajo el pecho. Ese niño con las zapatillas rotas. Esa princesita vendiendo su tutu. Medio kilo de atención. No lo sé. Quiero abrazarlos a todos. Juntarles en un círculo y regalarles un stop. A mirarse sin miedo. Los unos a los astros. Sin retirar la vista. Tenía cara de absoluta sólo la vi un segundo. Todo lo demás son sonrisas rojas y risas febriles a cada paso. Después rostros deprisa. Torturados. Torturadores. Alegres. Conformistas. Inocentes. No se y mientras tanto nado por el ambiente como una extranjera, pero no de lugar, de galaxia . Muy bonito todo este desorden.
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