lunes, 20 de enero de 2014

No more títulos.

Tiene que haber un truco o una trampa por algún sitio. Dónde lo pondría Yo por aquel entonces.
Aún me tengo que hacer frente.
Pasan los minutos pero nada es impasible.
Pasan las horas y se las saluda.
Los enemigos ya no existen fuera, no insisten tampoco. 
Hay que dibujarse.
Venga a repetirle al subconsciente una y otra vez la suma deseada.
Fuera del espacio.
He de reservar el sitio.
Si no te noto no me llega.
El sentimiento es del estomago.
Palpítame por todas partes.

Lo que debería, lo que quiero, lo que hago.
Todo fuera de compás envuelto en las que soy.
Creer saber que aún no ha dolido la mitad.
Todo el mundo quiere entrar primero.
Yo tranquila y viendo todo, masticando ganas.
Supurando genes.
Escupiendo sueños.
Vomitando corazones.
Sale el sol y soy de nuevo yo.
Y el mundo cada día, otra vez.
Mueve ficha que te espero.
Ya te necesito menos.
Ya me tengo más.

El miedo se evapora a medida que juntos creamos llamaradas armoniosas.
De todas formas, ardo por mi cuenta todo el rato.
En la calle todo el mundo a oscuras.
Yo que me tapo porque no es de buen gusto una luz aquí.
Enseguida desenfundan armas.
Tus bombillas no reponen solas.
Sueña todo el rato en el sonido que ameniza el rastro que persigues.
Lo mismo en grande, que en pequeño, lo mismo arriba, que abajo.
Lo mismo hoy que ayer pero nunca que mañana.
Y cuándo empieza?

Se ha muerto toda esa gente ya?

Poco pienso en ellos.
Ellos pisan todo.
No mecen mi alegría.
No necesito al tiempo ya.
Me conformo con un rinconcito de cosmos y algunas estrellas.
Las certezas vuelan solas y se van.
Cualquier sucedáneo del humo y de la Luna para que me lo disfrute el ser.
La música ya pienso serla yo.
Una piña de color azul.

Expansión del color en primitivo.

Recoloquense a mi paso.
No todo placer es elegible.
Por qué me miras solo por los ángulos que te permite el miedo?
Siempre las mimas palabras.
Decidiendo un orden.
Duchas de acido, acabad conmigo.
Física, sálvanos de esta.
Si ellos no merecen nada tu tampoco.
El error se vá moviendo.
Nunca, se termina.
Determinar es una muerte cara.
Terminar un ojalá frustrante.
Pronto, no tendré que verte.

Ciclopes felices.

Perdón?
Creo que sólo he pensado que podrías ser.
Como desde entonces.
Y sí fueras él?
La voces de lo oscuro.
Yo también lo soy.
No siempre habla la buena.
No siempre me controla el yo.
No siempre eres tú.
Y deja de pensar que no paro de escribirte.

Tu no estás en blanco.

Yo no paro de inmolarme.

El puto frío ya no quiere irse

Solo frases sueltas.

Como calderilla en los bolsillos.

Esperanzas peligrosas.

Escalones demasiado inclinados.
Caes hacia delante y ni siquiera ves el suelo porque NO está.
Pauses demasiado caros.
Está mierda a veces no me inspira.
Yo no se qué soy.
No se de dónde vengo.

Pero puedo sentir cosas.

Mi cerebro siempre tiene hambre.
Mis voces todo el rato aúllan.
Pensamientos presos van engulléndose así mismos con prisa.
Y otra vez a devorar(se).

Las mismas palabras, otra puta vez.



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